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Las personas con una enfermedad
mental grave presentan una mayor mortalidad cardiovascular
que la población sana
Los pacientes con esquizofrenia o trastorno
bipolar poseen un riesgo de presentar factores de
riesgo modificables de enfermedad cardiovascular
de 1 a 5 veces superior respecto a la población
general. Esta es una de las principales conclusiones
del consenso “Enfermedad cardiovascular y
diabetes en personas con enfermedad mental grave”,
que en España está apoyado por la
Sociedad Española de Psiquiatría Biológica,
junto con la Sociedad Española de Psiquiatría,
la Sociedad Española de Diabetes y la Sociedad
Española de Cardiología
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| Médico tomando la
tensión a un paciente. |
MADRID. La salud física
de las personas que padecen enfermedades mentales
graves como esquizofrenia o trastorno bipolar es
peor que la de la población sana. Las personas
afectadas por este grupo de patologías presentan
una mayor mortalidad cardiovascular, que se atribuye
a un riesgo de 1 a 5 veces superior de presentar
factores de riesgo coronario modificables, como
obesidad, tabaquismo, diabetes, hipertensión
y dislipemia. Concretamente, en el caso de la esquizofrenia
la esperanza de vida se acorta hasta en diez años.
Esta es una de las principales conclusiones del
consenso “Enfermedad cardiovascular y diabetes
en personas con enfermedad mental grave”,
que en España está apoyado por la
Sociedad Española de Psiquiatría Biológica,
junto con la Sociedad Española de Psiquiatría,
la Sociedad Española de Diabetes y la Sociedad
Española de Cardiología.
Esta iniciativa, pionera en nuestro país,
ha sido puesta en marcha con el fin de mejorar la
atención de los pacientes que sufren enfermedades
mentales graves. Para el doctor Julio Bobes, Presidente
de la Sociedad Española de Psiquiatría
Biológica, “El consenso persigue iniciar
una cooperación y una atención conjunta
entre los distintos profesionales, así como
mejorar la conciencia de los psiquiatras que atienden
a enfermos mentales graves respecto a la detección
sistemática y el tratamiento de esta mayor
incidencia de factores de riesgo cardiovascular
y de diabetes”.
“Se trata de alertar sobre un problema que
en gran medida ha sido ignorado hasta ahora. Tenemos
que considerar que la salud mental no es sólo
combatir un conjunto de síntomas psiquiátricos,
sino la salud en su conjunto. La salud física
tiene que acompañar a la mental y no podemos
descuidar esta faceta tan relevante que acompaña
a este grupo de enfermedades”, afirma el doctor
Jerónimo Saiz Ruiz, Presidente de la Sociedad
Española de Psiquiatría.
La presencia de una esquizofrenia o de un trastorno
bipolar eleva significativamente el riesgo de aparición
de enfermedades cardiovasculares y aumenta también
considerablemente el riesgo de muerte prematura
debido a algún tipo de complicación
cardiovascular. Se estima que los pacientes con
esquizofrenia tienen el doble de riesgo de fallecer
por un problema cardiovascular, siendo la primera
causa de muerte en este grupo”, afirma del
doctor Carlos Macaya, Presidente de la Sociedad
Española de Cardiología.
El perfil de riesgo cardiovascular de las personas
con enfermedad mental grave está influido
por un estilo de vida poco sano, como tabaquismo,
mala dieta o el sedentarismo. Además, existe
un efecto directo de la enfermedad y/o el tratamiento
antipsicótico en la progresiva aparición
de factores de riesgo cardiometabólico, ya
que algunos medicamentos inducen un aumento de peso
y un incremento del riesgo de sufrir efectos metabólicos
adversos.
“Los tratamientos psicofarmacológicos
no sólo influyen en el cerebro sino también
en todo el organismo, modificando el estilo de vida
del paciente y su metabolismo. Sin embargo, no todos
los medicamentos producen el mismo efecto cardiometabólico,
algunos son más neutros y otros influyen
en mayor medida. Diversos estudios han demostrado
que mientras algunos antipsicóticos producen
un aumento de peso, y alteración de la glucemia
y los lípidos, otros tienen un efecto menor
o casi nulo sobre estos parámetros”,
afirma el doctor Bobes.
Respecto a la diabetes, está demostrado
que existe una mayor prevalencia de esta patología
en pacientes con esquizofrenia y también
con trastorno bipolar. No sólo la prevalencia
es mayor sino que las complicaciones secundarias
a la diabetes ocurren con mayor frecuencia. “Por
lo tanto, en los casos en los que sabemos que tienen
mayor riesgo de desarrollar diabetes bien por antecedentes
familiares, obesidad o falta de ejercicio físico,
sería recomendable utilizar aquellos antipsicóticos
con menor riesgo metabólico”, asegura
el doctor Edelmiro Menéndez, Vicepresidente
Segundo de la Sociedad Española de Diabetes.
“Lo importante es la aproximación al
tratamiento de una forma multidisciplinar con una
estrecha colaboración entre psiquiatras y
endocrinólogos, internistas o médicos
de familia”, concluye el doctor Menéndez.
Para prevenir y reducir el impacto cardiovascular
en este grupo de enfermedades, lo que se propone
desde el consenso es “monitorizar el estado
de salud general de los enfermos diagnosticados
con patología mental grave periódicamente,
realizar una intervención integral del paciente
y en aquellos que presenten factores de riesgo,
tanto metabólicos como cardiovasculares,
valorar el tratamiento antipsicótico en función
de su historial clínico”, concluye
el doctor Bobes.
Fuente MedicosyPacientes.com
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