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Dificultades en la respuesta
pública a los casos de salud mental causados
por drogas y alcohol
El foro de salud mental denuncia una falta de
recursos y coordinación para atenderlos.
El Departamento de Salud reconoce que hay
que reforzar los sistemas para afrontar este tipo
de problemáticas duales
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Autoridades sanitarias,
en la presentación de la nueva Unidad
de Hospitalización Psiquiátrica
Infantil y Juvenil del Hospital Virgen del Camino.
FOTO: PATXI CASCANTE |
PAMPLONA. Los familiares de los afectados por
enfermedades mentales y los profesionales que trabajan
con ellos están detectando un gran incremento
del binomio consumo de drogas o alcohol y daños
cerebrales que no viene correspondido por un aumento
de los recursos públicos para atender estas
problemáticas complicadas ni de una coordinación
adecuada de los existentes. La Administración
tiene ahí una asignatura difícil a
la que tendrá que hacer frente.
En la enfermedad mental es difícil encontrarse
con situaciones o patologías "puras".
Cada vez es más frecuente que las personas
se vean afectadas simultáneamente por más
de un trastorno mental. A veces, unidas a la enfermedad
mental, aparecen otros tipos de circunstancias sociales
o de discapacidad.
En los últimos años, a la concurrencia
de enfermedad mental grave con trastornos relacionados
con el consumo de drogas o alcohol se le ha designado
"trastorno dual". Pero con este mismo
término se ha hecho referencia a la relación
entre discapacidad intelectual y enfermedad mental
grave. Y se puede también ampliar el concepto
a la enfermedad mental grave combinada con trastornos
de personalidad y con situaciones sociales que agravan,
dificultan y condicionan el tratamiento y el pronóstico
de los pacientes que presentan estas dificultades.
Dentro del título genérico de enfermos
"duales" se podría enmarcar a algunos
colectivos para los que, en Navarra, no se han creado
todavía respuestas específicas, variadas
y adecuadas, por lo que se les atiende malamente
con "lo que hay", según una profesional
que lleva años lidiando con este problema
en un centro público. En otras ocasiones,
simplemente por ser los casos más difíciles
y complicados, quedan excluidos de algunos de los
recursos que están en funcionamiento y a
los que, en principio, tienen derecho. Por todo
ello son personas que se encuentran especialmente
desatendidas en Navarra, apuntan.
La rigidez de los diagnósticos y de los
recursos, unida a la escasa creatividad de los gestores
de estos últimos, limita seriamente la atención
de estos colectivos, creen. Es ésta una problemática
que va en aumento y que afecta a un número
creciente de jóvenes. En unos casos la enfermedad
mental es anterior al consumo. En otros, la ingestión
de tóxicos lleva al trastorno mental. En
no pocos casos es difícil precisar en qué
orden el enfermo se ha visto apresado por estos
dos problemas graves que afectan a personas muy
jóvenes marcándolas para siempre.
Las vidas de los jóvenes afectados y las
de sus familias y entorno más próximo
sufren un gravísimo deterioro que repercute
en la calidad de vida y el bienestar de todos ellos.
Y también hay una repercusión muy
negativa respecto a todo lo que habrían podido
aportar a su comunidad si se hubieran mantenido
como personas sanas y saludables.
Contrariamente a lo que ocurre en algunas otras
comunidades, que se han ido dotando de equipos y
recursos más flexibles, más variados
y en definitiva mucho más especializados,
en Navarra parece que se pretende seguir dando respuesta
a esta problemática con "lo que tenemos",
sin hacer las inversiones y cambios necesarios,
opinan algunas profesionales entrevistadas.
El tratamiento de estos enfermos mentales, que
tienen además adicción a algún
tóxico, requiere una combinación de
recursos sociales y sanitarios ya que presentan
carencias graves y se encuentran mal dotados en
ambos aspectos.
Hoy por hoy, en Navarra, la atención de
cada patología "cae" en sistemas
de protección diferentes, (Salud, Bienestar
Social), que no se coordinan y complementan debidamente,
añaden. En Navarra se viene atendiendo a
esta población desde los dispositivos con
que cuenta la red de salud mental: centros de salud
mental, unidades de hospitalización psiquiátrica,
hospitales de día, centros de día
de toxicomanías y Comunidades Terapéuticas.
Existe un Plan Foral de Drogodependencias que, en
palabras de Fermín Castiella, director técnico,
"es un compromiso del Gobierno de Navarra para
tratar de abordar el fenómeno de las drogas
con una intención multisectorial".
"Las competencias directas del Plan son, fundamentalmente,
preventivas ya que se dispone de posibilidades de
gestión directa de presupuesto para este
cometido. Consideramos que la Dirección Técnica
es un órgano de apoyo y coordinación
de actuaciones preventivas desde las instancias
más cercanas al ciudadano como son los municipios
y los centros educativos. Participamos como asesores
"con voz pero sin voto" en los aspectos
asistenciales, ya que la responsabilidad presupuestaria
recae en el Servicio Navarro de Salud - Osasunbidea.
El subdirector de Salud Mental, J. D. Cabrera,
anuncia proyectos de mejora que tiene Salud para
atender debidamente el problema grave y creciente
de las adicciones y de las enfermedades mentales,
provocadas por el consumo de tóxicos, que
afectan a personas cada vez más jóvenes:
"Tenemos pendiente un proyecto, en formato
centro de día, para atención de niños
y adolescentes consumidores de sustancias. Y también
está previsto un aumento de las plazas en
comunidades terapéuticas", agrega. >D.N.
Solución: crear una intervención
integral
Respecto a una posible solución ante esta
realidad, el Director del Plan de Drogodependencias,
Fermín Castiella, tiene claros cuáles
serían los recursos y medios necesarios:
"La red asistencial, tanto la general de Salud
Mental como la específica de drogodependencias,
(Comunidades Terapéuticas y Centros de Día),
se instauró en un momento en que los problemas
por consumos de heroína eran casi exclusivos
a la hora de generar demanda asistencial. Con el
paso del tiempo, la demanda ha evolucionado y la
red se ha ido adaptando de manera que, en los recursos
específicos, conviven personas con problemas
por diferentes drogas con o sin patología
mental añadida. Si hoy hubiera que rediseñar
una red asistencial, se haría mayor hincapié
en la motivación, diagnóstico y valoración
ya que los policonsumos y la patología mental
añadida están presentes con cierta
frecuencia y requieren abordarlos a la vez, por
lo que la fase de tratamiento perdería algo
de protagonismo. Además, tendrían
que diversificarse los recursos específicos
ya que las poblaciones son muy diversas". >D.N.
| LAS
CRÍTICAS |
| Exclusión.
"Se está castigando a los excluidos
con una exclusión aún mayor
forzándoles a acomodarse a lo que hay
en vez de adaptar los recursos a sus necesidades",
según profesionales del sector.
Falta de coordinación.
"El nuevo Programa de Bienestar Social
sigue sin incluir la atención a colectivos
tradicionalmente excluidos.Salud, que apenas
participa en el Programa de Bienestar Social,
lleva tiempo sin dar respuesta a determinados
tipos de pacientes", añden desde
la red de entidades sobre drogodependencias.
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Fuente DIARIO
DE NOTICIAS
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