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Familiares de enfermos mentales
demandan un protocolo oficial para crisis psiquiátricas
María Kutz anuncia que una comisión
técnica elaborará una guía
para antes de navidad
Profesionales y afectados denuncian que
se dan situaciones "brutales" por falta
de unas pautas de actuación
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Una ambulancia entrando
a Urgencias.
FOTO: DIARIO DE NOTICIAS |
PAMPLONA. La intervención ante las crisis
psquiátricas que suelen padecer las personas
afectadas por problemas de salud mental es una de
las asignaturas pendientes que afectan a este numeroso
colectivo ciudadano que, desde hace años,
viene demandando la elaboración de un protocolo
de actuación que facilite dicha intervención.
La legislación vigente tiende a salvaguardar
la libertad de las personas para decidir sobre su
propia vida. Y en muchas ocasiones, con los enfermos
mentales, surge un conflicto entre la necesidad
de atención del enfermo y su negativa a aceptarla.
En estas situaciones se puede hacer precisa la intervención
del juez, de la Policía y de otros estamentos
ajenos al centro de salud mental y a la familia,
que deben intervenir en situaciones difíciles
y muy delicadas. El Foro de Salud Mental de Navarra,
la Asociación Anasaps y los profesionales
de la Salud y de la Justicia coinciden en la necesidad
de elaborar un protocolo, una guía de actuación,
para cuya creación se han dado los primeros
pasos. La consejera de Salud, María Kutz,
a instancias de dichos profesionales ha anunciado
la constitución de una comisión técnica
que se reunirá antes de las próximas
Navidades con el fin de elaborar dicho protocolo.
"Formarán parte de la comisión
todas las instituciones, profesionales y asociaciones
que tengan que ver con la intervención en
crisis psiquiátricas", precisó
la consejera.
Necesidad acuciante
Un rasgo común a la inmensa mayoría
de los enfermos mentales es la falta de conciencia
de enfermedad. El paciente no cree necesitar cuidados
sanitarios ni especiales recursos sociales. Con
frecuencia no acepta fácilmente, o rechaza
de forma tajante, la terapia que familiares y profesionales
ven, con claridad meridiana, que está necesitando.
En el Informe que la Defensora del Pueblo publicó
en 2003, algunos familiares exponen la inadecuación
y a veces gran torpeza, que todavía existe,
en la forma de abordar esas situaciones de emergencia
por parte de los equipos que intervienen en Navarra.
Por otro lado, hay numerosos testimonios de familias
agradecidas a la delicada, hábil, paciente
y eficaz intervención de los UPAS (unidad
de asistencia social de la Policía Municipal
de Pamplona).
Una trabajadora social de la red pública,
también familiarizada con situaciones límite,
se muestra así de explícita: "Los
que hemos tenido que vivir bastantes intervenciones
en crisis sabemos que, en la práctica, se
llegan a dar situaciones absurdas por el sinfín
de dispositivos que intervienen con diferentes criterios
y formas de actuar ante un mismo problema o paciente
lo que, a veces, conduce a desenlaces indeseables
de todo tipo". Y añade, "en caso
de crisis los ingresos están judicializados.
Intervienen cuerpos policiales diversos. Son situaciones
tan habituales en los trastornos mentales que es
necesario un protocolo de intervención, en
el que prime la atención sanitaria frente
a la judicial, o ambas se combinen convenientemente".
Desde el año 1987, cuando no se ha podido
contar con la solicitud de ingreso voluntario firmada
por el paciente, ha sido necesaria una autorización
judicial. En la práctica, los afectados,
sus familiares y los profesionales Desde la entrada
en vigor de la nueva Ley de Enjuiciamiento civil
en enero de 2007, el control judicial de los internamientos
no voluntarios, por razón de trastorno psíquico,
ha ido mejorando. Se permite realizar internamientos
urgentes, por criterio médico, en los casos
de extrema emergencia, sin que sea imprescindible
la autorización judicial previa. Y se han
articulado medidas ágiles para la ratificación,
por parte del juez, de estos internamientos urgentes.
Por otro lado, en los últimos dos años
se han centralizado todos los procesos de internamiento
involuntario en el Juzgado de primera instancia
nº 8, lo que ha supuesto, igualmente, un paso
importante para mejorar la situación.
Una asignatura pendiente
No obstante, la atención a una situación
de emergencia psiquiátrica hace precisa la
intervención de equipos profesionales diversos
que deben trabajar con criterios claros, unificados
y bien coordinados. Lo más problemático
suele ser el acceso al domicilio y los traslados.
Hace falta un protocolo de intervención que
en Navarra todavía no se da. Todas las personas
entrevistadas, profesionales de diversos ámbitos
y familiares, han manifestado una misma convicción:
"Es urgente que en Navarra se tomen medidas
para dar una atención coordinada, delicada
y eficiente a las urgencias psiquiátricas.
Como consecuencia, el nivel de estrés y dramatismo
que viven los afectados, sus familias y los profesionales
que intervienen cuando surge una situación
crítica, será menor."
Anasaps, la asociación de familiares y usuarios,
organizó unas Jornadas sobre Intervención
en crisis y urgencias psiquiátricas,
en mayo de 2005, en las que intervinieron profesionales
de diversas instituciones navarras como la Defensora
del Pueblo, Cuerpos de Policías, personas
responsables del Juzgado, la Unidad de Hospitalización
Psiquiátrica de Virgen del Camino, Emergencias,
etcétera. En las conclusiones de las Jornadas
se pidió "un Protocolo de Actuación
en Ingresos Involuntarios-Urgencias Psiquiátricas
que fuera elaborado con la participación
y asesoramiento de todos los sectores implicados
en Navarra y que contara con la necesaria reorganización
de los recursos y del presupuesto correspondiente".
También el Informe sobre Atención
a la Salud Mental en Navarra, de la Defensora del
Pueblo, aludía a la "especial gravedad
que supone para el enfermo y su familia el internamiento
contra su voluntad en casos de crisis aguda"
y establecía la "necesidad de un protocolo
de actuación para estos casos que permita
la formación adecuada y la coordinación
estricta de los diferentes agentes".
Pero ni el Informe de la Defensora del Pueblo ni
las Jornadas de Anasaps han servido, hasta ahora,
para que se adopten decisiones que permitan terminar
con esta situación, impropia de una sociedad
avanzada como la navarra.
Protocolo consensuado
A juzgar por lo que dicen los expertos, poner en
marcha un protocolo no es complicado ni excesivamente
costoso: "Se trata de crear un grupo técnico
que se ponga a trabajar con el objetivo de elaborar
el documento en un plazo razonable de varios meses.
Ya existen referentes. En Navarra necesitamos optar
por una fórmula que permita plantear mecanismos
y criterios claros que den seguridad a los profesionales
que intervienen y confianza a quien es atendido",
indica Manuel Cuesta, psiquiatra de la UHP Virgen
del Camino. Y añade, "habría
que revisar los protocolos que ya llevan tiempo
funcionando y averiguar cómo les ha ido,
porque eso no suele estar escrito. Y además,
el grupo técnico debería hacer un
seguimiento para asegurarse de que se está
haciendo la puesta en práctica más
adecuada".
El director de Protección Civil y del 112,
Alberto Otamendi, considera importante el protocolo
y destaca otras necesidades: "El Protocolo
es importante. Pero, por muy bueno que sea, puede
resultar insuficiente. No es posible contemplarlo
todo. La mayor parte de las veces surgen situaciones
imprevisibles. La formación y sensibilización
de los profesionales de diversos ámbitos
que van a tener que intervenir es fundamental. Yo
diría que imprescindible". En su opinión,
"una vez redactado el protocolo, lo más
sencillo y práctico sería dar formación
sobre actuación en crisis psiquiátricas
a todo el personal, de diversos perfiles, que deba
actuar. De ese modo todos los equipos estarían
preparados para funcionar adecuadamente sea cual
sea el turno, la hora o las circunstancias en las
que sea preciso entrar en acción".
Por otra parte, José Francisco Cobo, juez
presidente de la Sección Segunda de la Audiencia
Provincial de Navarra, afirma que el Tribunal Superior
de Justicia de Navarra considera "imprescindible,
como actuación a corto plazo, la elaboración
de un protocolo para las intervenciones en crisis
que facilite la accesibilidad, coordine y agilice
la actuación de todos los implicados".
"El objetivo de ese protocolo radica en sistematizar
las actuaciones propias de una intervención
en crisis contemplando, entre otros, los siguientes
extremos: quién puede promover la actuación,
ante qué recurso, cómo actuar con
la persona en crisis, modalidades prácticas
de intervención de las Fuerzas y Cuerpos
de seguridad (llevar arma o no; uniformados o de
paisano...), a dónde se lleva al afectado,
cómo regularizar jurídicamente la
situación y la intervención judicial
en el alta médica".
Por deseo expreso de su presidente, ratificado
por la Sala de Gobierno, el Tribunal Superior de
Justicia de Navarra ofrece toda la colaboración
precisa para que el protocolo en cuestión
vea la luz. "Desde la Judicatura vemos la necesidad
y estamos deseosos de colaborar. Pero la iniciativa
debe partir de Salud".
Esta legislatura
El subdirector de Salud Mental, José Domingo
Cabrera, también comparte la convicción
de que ésta es una necesidad que hay que
abordar en esta legislatura ya que no se hizo en
la anterior. "Estamos decididos a convocar
a un grupo de trabajo que pueda sacar adelante un
documento. Luego será preciso hacer un seguimiento
que garantice la puesta en práctica adecuada
de los dispositivos especiales consensuados entre
todos los componentes de la Comisión de Trabajo".
La consejera de Salud, María Kutz afirma
que se va a convocar, antes de Navidad, a las diversos
instituciones, cuerpos y asociaciones para que empiecen
a trabajar cuanto antes en la elaboración
de un Protocolo para Navarra: "Nuestra idea
es crear una Comisión Técnica Asesora
de la consejera de Salud para que le trabaje estos
temas. La comisión estará presidida
por el director general de Salud y en alguna ocasión,
por delegación, el subdirector de Salud Mental.
La función asignada a esa comisión
será la elaboración de un Protocolo
para Intervención en crisis psiquiátricas.
Solemos determinar también el tiempo que
consideramos razonable para desarrollar la función
encomendada".
Kutz anuncia que "participarán en la
Comisión las personas designadas por todas
las partes implicadas que tuvieran algo que decir
o aportar sobre estas situaciones de crisis de personas
con enfermedad mental. Lo bueno de una Comisión
como ésta es que da pie a debates y discusiones
internas entre gente muy diversa que se pone de
acuerdo en las líneas a seguir para llegar,
finalmente, a unas conclusiones. El éxito
está garantizado porque vamos a elegir bien
a la gente que va a participar".
| LAS
FRASES |
| "Hay muchos
profesionales sensibles que actúan
con gran delicadeza y buena voluntad"
"Sin embargo, por carecer de un protocolo,
algunas intervenciones son inadecuadas y hasta
brutales"
"La Policía Municipal cuenta con
los UPAS, un equipo sensibilizado y preparado"
FAMILIARES Y TRABAJADORES SOCIALES |
Fuente DIARIO
DE NOTICIAS
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