•
Romper con el aislamiento y compartir con
otras personas las vivencias y dificultades
que derivan de este trastorno.
• Promover la aceptación del
trastorno como primer paso a la mejoría
y a una buena adhesión al tratamiento.
• Fomentar el autoconocimiento para
detectar los síntomas previos a una
crisis, identificarlos y acudir a tiempo al
especialista para atajar las crisis.
• Intercambiar experiencias personales
respecto al trato con las personas que forman
parte de la red social de cada uno.
• Trabajar la autoestima y las relaciones
personales encaminadas a la serenidad personal
necesaria para afrontar el día a día.
• Recibir la comprensión, apoyo
y el soporte emocional adecuado.
• Promover la lucha contra el estigma
y el “autoestigma”. |