•
Concienciar a las familias de su papel como
agentes de cambio, habilitación y normalización
de las personas con trastorno mental grave.
• Promover una adecuada estructuración
de todo lo referente a sentimientos, dificultades
familiares, reajuste de expectativas.
• Crear un espacio para el análisis
y planteamiento de las actuaciones en torno
a la persona afectada.
• Proporcionar de forma dirigida información
técnica sobre las características
de la enfermedad mental y contribuir a su
comprensión por parte de las familias.
• Mejorar las habilidades de los familiares
para afrontar el estrés y los problemas.
• Mejorar la comunicación y
el clima intrafamiliar.
• Fijar objetivos específicos
para la intervención en cada familia
de forma particular.
• Crear una alianza de trabajo productiva
para la rehabilitación de la persona
con enfermedad mental, entre las familias
y los profesionales. |